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Falcons le pusieron fin a la brillante temporada de los Rams

Posted Jan 7, 2018

Dos errores tempraneros de Cooper en regresos de patada marcaron la pauta en una noche de frustraciones para Los Ángeles.

Los Rams recién habían quedado eliminados al perder ante los Falcons de Atlanta 26-13 en la ronda de comodines, pero lejos de ponerse a llorar en el vestidor, levantaron la cara, aceptaron la derrota y empezaron a hablar sobre el futuro.

 “Ciertamente no estamos contentos con la manera en que terminó esta temporada para nosotros”, dijo Sean McVay, el entrenador en jefe que en su primera temporada condujo a los Rams a los playoffs. “Pero eso no nos quita el hecho de que nuestros jugadores y nuestros entrenadores lograron muchas cosas para poner los cimientos de este equipo. La trayectoria de los Rams apunta hacia arriba”.

Errores propios de ejecución y una buena actuación del equipo visitante dieron por inevitable resultado que los Rams se quedaran cortos en su primer juego de playoffs como franquicia desde la temporada de 2014 y su primero como locales en el Memorial Coliseum desde enero de 1979.

Pharoh Cooper, infalible toda la temporada devolviendo patadas, cometió dos pifias en el primer periodo que fueron aprovechadas por Atlanta para construir una ventaja de 13 puntos. Primero, Cooper no se comunicó bien con su compañero Blake Countess, quien se encontraba en labores de bloqueo en una alta patada de despeje de los Falcons.

El balón golpeó a Countess y le rebotó a Cooper, para acabar siendo recuperado por Atlanta en la yarda 17 de Los Ángeles. Matt Bryant lo convirtió en puntos con el primero de sus cuatro goles de campo.

Luego, tras el segundo gol de campo de Atlanta, Cooper soltó el balón en el regreso del kickoff debido a un golpe de Damontae Kazee y los Falcons recuperaron en la yarda 32, desde donde avanzaron para anotar en carrera de 3 yardas de Devonta Freeman a principios del segundo periodo (13-0).

Cooper fue muy valioso toda la temporada, incluso siendo elegido al juego de estrellas o Pro Bowl. Nadie en los Rams va a señalarlo por la derrota, pero él fue el primero en reconocer sus fallas. “Fue mi culpa, no puedo dejar que esas cosas sucedan. El equipo pone su confianza en mí, ellos son mis hermanos, son mi familia”.

Erupción en el segundo cuarto

El 13-0 era un déficit considerable, pero igualmente importante fue que la ofensiva angelina, líder de la NFL en puntos anotados, vio poca acción en el inicio y por tanto le tomó mucho tiempo para carburar.

Fue hasta cuando restaban 2:34 de la primera mitad que los Rams se pusieron en la pizarra gracias a un bonito pase de Jared Goff a Cooper Kupp de 14 yardas (13-7). El Memorial Coliseum hizo erupción y la defensa de los Rams se encendió a continuación al capturar al quarterback Matt Ryan en jugadas consecutivas, una de Robert Quinn y la otra compartida por Morgan Fox y Connor Barwin, para obligar a Atlanta a despejar.

Los Rams se fueron al descanso motivados tras sumar un gol de campo de 35 yardas de Sam Ficken (13-10) para coronar una serie en la que Robert Woods hizo una de las mejores atrapadas de la temporada para su equipo, lanzándose de cabeza para completar un pase de Goff de 38 yardas. Woods fue el mejor hombre de la noche para L.A. con 9 recepciones para 142 yardas.

Pero los Falcons, el mismo equipo que en febrero pasado en el Super Bowl dejó escapar una ventaja de 25 puntos contra Nueva Inglaterra, no iban a perder su ventaja ante los Rams.

Abriendo la segunda mitad, los campeones de la NFC volvieron a adueñarse del balón, esta vez gracias a una serie de 16 jugadas –11 carreras– culminada por otro gol de campo de Bryant, de 25 yardas, para mover el marcador a 16-10. Para cuando los Rams volvieron a tener el balón ya sólo restaban 6:45 del tercer periodo. El famoso “momento” del partido se los habían arrebatado.

La estrategia de los Falcons de mantener fuera del campo a Goff, al estelar corredor Todd Gurley y al resto del arsenal le funcionó a las mil maravillas. Y luego la desventaja para los Rams creció a dos posesiones debido al segundo gol de campo de más de 50 yardas para Bryant, el pateador de 42 años de edad de los Falcons, esta vez de 54 yardas casi al terminar el tercer periodo (19-10).

Acarreos seguidos de 14 y 33 yardas de Gurley pusieron a los Rams en posición de acortar distancias con el gol de campo de 32 yardas de Ficken (19-13). El juego estaba en el aire, pero entonces apareció el talento de Matt Ryan y sus receptores.

En segunda oportunidad desde su yarda 38, el quarterback que fue el “MVP” de la NFL en 2016 conectó un pase a Mohamed Sanu bueno para 52 yardas hasta la 10 del otro lado, una jugada clave, y poco después Ryan flotó un envío a la esquina donde Julio Jones (9 recepciones, 94 yardas) logró el touchdown de 8 yardas que puso a los Rams contra las cuerdas (26-13).

Esta era una serie en la que la defensa de los Rams, de gran partido hasta entonces, estaba obligada a detener, pero no pudo.

El touchdown se les negó

Los Rams siguieron peleando. Necesitaban dos touchdowns en menos de seis minutos de partido y aparentemente habían conseguido el primero de ellos restando 2:11 cuando en tercera oportunidad Goff encontró al ala cerrada Tyler Higbee con un pase de 5 yardas, pero tras revisarse la jugada los oficiales descubrieron que el ovoide se le cayó al hombre que generalmente es muy seguro de manos y revirtieron la anotación.

Al Memorial Coliseum, con cerca de 75,000 espectadores agitando toallas blancas, se le salió el alma cuando el pase de Goff en cuarta oportunidad no pudo ser atrapado por Sammy Watkins, quien reclamaba justificadamente que un defensivo lo estaba abrazando mientras realizaba su ruta.

“De ninguna manera quieres que esto (los playoffs) se acabe tan pronto, así que es duro en este momento”, admitió el quarterback Goff, quien completó 24 de 45 pases para 259 yardas y un touchdown. “Pero tenemos un núcleo bueno y fuerte que construimos este año y nosotros hablamos después del partido. Alec (Ogletree) nos habló a todos, que estemos listos para trabajar y regresar más fuertes el siguiente año”.

Gurley corrió para 101 yardas en 14 intentos, pero los Falcons estuvieron preparados para detenerlo en esos pases pantalla que tanto éxito tuvieron toda la campaña para los Rams. El candidato a “MVP” de la NFL atrapó 4 envíos para solamente 10 yardas.

En síntesis, la ofensiva estuvo mucho tiempo fuera del campo (los Falcons tuvieron 37:35 minutos de posesión contra 22:25), la defensiva no pudo causar balones perdidos de Atlanta no obstante que ejercieron buena dosis de presión sobre el quarterback, y los equipos especiales cometieron errores costosos.

A pesar de todo, el entrenador McVay djo que a su equipo no se achicó en el juego más grande de la franquicia en muchos años.

“No creo que este haya sido un juego que nos haya quedado demasiado grande. Somos un equipo joven que no hizo suficientes jugadas para salir adelante”, consideró el estratega de 31 años de edad. “La derrota va a ser gran motivación para nuestros jugadores”.

Cuando le preguntaron a Goff sobre si la falta de experiencia había marcado diferencia, el joven mariscal respondió: “No lo creo. Ellos jugaron mejor que nosotros. Experiencia en playoffs… yo realmente no sé lo que eso significa”.

Bueno, los Rams regresarán a la temporada de 2018 llenos de expectativas, hambrientos, y tal vez más listos para trascender. Vivir la experiencia de una derrota dolorosa los puede impulsar a no quedarse cortos la próxima vez.