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Gurley y Watkins se combinan para cinco topetazos en la Bahía

Posted Sep 22, 2017

Las estrellas de los Rams brillan en un triunfo de locura de jueves por la noche contra los 49ers: 41-39


Hola Todd Gurley, te estábamos esperando.

Hola Sammy Watkins, ¡a ti también!

El corredor Gurley y el receptor Watkins se combinaron para 255 yardas totales a la ofensiva y cinco touchdowns, y la defensa de los Rams, vulnerable durante casi todo el partido, detuvo a los 49ers en su serie final de una noche loca para que los Rams de Los Ángeles derrotaran a San Francisco 41-39 en el inicio de la semana 3 de la NFL.

Si estos Rams se convierten dentro de las siguientes campañas en un conjunto exitoso, muchos van a recordar lo ocurrido en el jueves aquel de deslumbrantes uniformes amarillos; el jueves en que los aficionados de todo el país y más allá atestiguaron la buena pegada de los Rams del entrenador Sean McVay.


Para Los Ángeles, que un año atrás fue blanqueado 28-0 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, todas las piezas están empezando a engranar: el quarterback Jared Goff tuvo un partido eficiente y sin errores trabajando detrás de una línea que no dejó que le pusieran una mano encima toda la noche. Watkins empezó a brillar con jugadas grandes que ya hacen ver como una genialidad la maniobra de la gerencia adquirirlo de Buffalo durante la pretemporada. Y Gurley por fin tuvo un juego de 100 yardas por carrera tras 20 partidos seguidos en los que no había llegado a tal cifra.

Gurley anotó tres touchdowns en la primera mitad para sumar a los dos que había tenido el domingo anterior en una derrota contra Washington. Y de hecho, la defensa de San Francisco se creció en dos distintas series en la segunda mitad en las que Gurley no pudo entrar desde la yarda 1. Pudo haber tenido un juego histórico.

“Es una gran felicidad”, dijo el corredor No. 30 al responder sobre cómo la presencia de receptores como Watkins (6 rec., 106 yds) y Robert Woods (6-108) le ha cambiado de rostro al ataque por carrera, que ahora tiene mayores espacios. Fueron 113 yardas en 28 intentos y 2 TD’s por la vía terrestre para Gurley. La segunda de ellas, un acarreo de 2 yardas que puso el marcador 24-13 antes del medio tiempo.

“Si corremos el balón así, es algo difícil de superar, y si Todd (Gurley) corre el balón así y nuestra línea bloquea así, es algo difícil de superar”, comentó el quarterback Goff, en su regreso a la zona de la Bahía de donde es originario con una actuación de 22 pases completos de 28 lanzados, 292 yardas y 3 TD’s.

Dos jugadas grandes

Gurley agregó 5 recepciones para 36 yardas y un TD, incluyendo tal vez la mejor jugada del partido cuando en el cuarto periodo atrapó un pase corto, rompió una tacleada, mantuvo el equilibrio y se escapó hacia una banda para completar una ganancia de 27 yardas. Esa serie terminó con otra jugada espectacular en la que Goff encontró a Watkins abierto en el centro del campo.

El receptor que juega con el No. 12 aguantó el golpe de dos defensivos –uno de ellos en la cabeza– sobre la yarda 2 de los 49ers y en vez de caer, giró el cuerpo, extendió las manos con el ovoide y rompió el plano de la línea de gol para el touchdown. Watkins ya no pudo continuar por síntomas de conmoción cerebral luego de poner el marcador 41-26. Por cierto, los Rams ya tienen 107 puntos anotados. Increíble.

Eran 15 puntos de ventaja para los Rams y quedaban sólo 8:47 minutos. Pero el juego no estaba ganado. Y es que la defensa de Los Ángeles no tuvo un gran partido.

Los 49ers no habían anotado un solo touchdown en los primeros dos juegos de la temporada con el modesto Brian Hoyer como quarterback. Sn embargo, éste completó 23 de sus 37 pases para 332 yardas y dos anotaciones contra una defensa que un juego antes permitió a los Redskins correr para 229 yardas.


Eso sí, la defensa puso la mesa para el primer touchdown del juego al interceptar Nickell Robey-Coleman el primer pase del juego y devolver hasta la yarda 3, desde donde Gurley abrió el marcador. Y el mismo profundo Robey-Coleman recuperó un balón poco después que fue convertido en gol de campo.

Final de alarido

Los minutos finales del partido, transmitido en Los Ángeles por NBC pero a todo Estados Unidos por NFL Network, fueron emocionantes. La ventaja de 41-26 se redujo a 41-33 por el pase de Hoyer al receptor Trent Taylor de 3 yardas faltando 5:12. Luego, en el kickoff, Pharoh Cooper soltó el balón al devolver y San Francisco aprovechó con carrera de Carlos Hyde de 1 yarda en cuarta oportunidad para poner el marcador 41-39 restando 2:17 minutos.

Debido a un punto extra fallado a principios del cuarto periodo por el pateado de los 49ers, Robbie Gould, debieron ir por la conversión de dos puntos para buscar el empate y no pudieron convertir en un pase bien defendido que luego fue interceptado por el liniero Michael Brockers.

Los Rams parecían haber hecho lo suficiente para ganar, pero esta rivalidad de la Costa Oeste siempre está llena de sorpresas. Los 49ers fueron por la patada corta y, de manera increíble, recuperaron en la yarda 50. Iban a tener una oportunidad final de ganar el partidazo con un gol de campo. Para fortuna de los Rams, la defensa se creció a la hora buena y detuvo en cuatro jugadas, incluyendo el remache cuando Aaron Donald capturó a Hoyer atrás en una cuarta y 20 yardas por avanzar.

Fueron dos juegos en cinco intensos días para los Rams, pero el objetivo de ponerse con récord de 2-1 se consiguió nada menos que contra el equipo del que el abuelo de Sean McVay, John, fue directivo clave para la inolvidable dinastía de los 80’s con Joe Montana y Jerry Rice.

“El simple hecho de prepararte en una semana corta y los altibajos emocionales en verdad te desgastan”, concedió el joven entrenador de los Rams, agotado pero muy satisfecho tras su primera victoria como visitante en la liga. “Sé que hoy voy a dormir muy bien”.

Los aficionados de los Rams no podrían estar más de acuerdo.