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Rams logran una victoria del tamaño de Texas

Posted Oct 2, 2017

Siete goles de campo del ‘Sr. Automático’ Zuerlein y 215 yardas totales de Gurley obligan a la NFL a mirar a L.A.


Por la naturaleza de su trabajo, la posición de los pateadores en la NFL es muy ingrata: una patada apenas desviada por centímetros en los momentos cruciales de un juego puede tirar por la borda el gigantesco esfuerzo de sus 52 compañeros y dejarle como el “apestado” del vestidor.

Por eso, cuando un pateador que tiene múltiples oportunidades en un juego convierte todas y cada una de ellas, se merece el aplauso que le sostenga la confianza.

Greg Zuerlein impuso nuevo récord de la franquicia de los Rams al conectar sus siete intentos de gol de campo el domingo en el estadio de los Cowboys de Dallas, al capitalizar el equipo de Los Ángeles una segunda mitad de convincente dominio para alzarse con un triunfo de 35-30 que confirma los rápidos progresos del equipo carnero en 2017.

No sólo eso. La manera en que jugaron los Rams en contra de uno de los contendientes al Super Bowl obliga a que el resto de la NFL tenga que voltear a Los Ángeles a mirar lo que Sean McVay y su cuerpo de entrenadores están poniendo como producto sobre el terreno de juego.

Esta vez el héroe fue Zuerlein, siempre confiable y que en esta joven temporada va perfecto con 14 goles de campo en igual número de intentos.

“Él ganó el juego de hoy. Es el ‘Señor. Automático’”, proclamó el entrenador McVay a los reporteros minutos después de que le entregara al pateador de 29 años de edad un balón del partido como premio a su trabajo. “No puede jugar mejor que lo que está haciendo ahora”.

Los goles de campo fueron de 49, 44, 44, 30, 28, 43 y 33 yardas, el último de ellos restando dos minutos para ampliar una ventaja que era de dos puntos a cinco (35-30) y así obligar a los Cowboys a tener que ir por el touchdown en su serie final ya sin tiempos fuera, lo que no fueron capaces de conseguir.

La revancha de Wade Phillips

Ezekiel Elliott fue detenido a media yarda del primero y 10 sobre la 39 de Los Ángeles para liquidar el partido con 36 segundos en el reloj y hacer levantar el puño a McVay, quien por su serenidad nunca parece ser un hombre de 31 años de edad.

“Terminas el primer cuarto de la temporada con récord de 3-1 y sientes como que estás en una buena posición. Pero hay mucho futbol americano por delante”, dijo muy complacido pero tranquilo.

Muy distinta fue la celebración de Wade Phillips, de 70 años, con los brazos arriba y una sonrisa que no le cabía en el rostro.

En su regreso al estadio donde fue entrenador en jefe entre 2007 y 2010, el reconocido coordinador defensivo hizo ajustes al medio tiempo que resultaron magistrales, porque tras el descanso, con ventaja de Dallas de 24-16, la magia del sensacional quarterback Dak Prescott se esfumó, lo mismo que las grandes ganancias del corredor Elliott. Dallas sólo anotó 6 puntos en la segunda mitad.

Jerry Jones, el dueño de los Cowboys que despidió a Phillips en 2010 para darle el trabajo a Jason Garrett, dijo con clase: “Wade Phillips fue la diferencia hoy”.

McVay vio el juego igual que Jones, porque premió a su jefe de la unidad defensiva con otro balón del partido en el vestidor, lo cual causó tremenda felicidad de sus jugadores.

Lo ganaron en las trincheras

En realidad, los Rams ganaron el juego porque defensa, ataque y equipos especiales respondieron. Particularmente notable fue el dominio en las trincheras. La línea defensiva mantuvo presionado a Prescott toda la tarde, forzándolo constantemente a salirse de la bolsa. Y la línea ofensiva le dio a Jared Goff tranquilidad y espacio para operar, siendo capturado una vez y ya.

El quarterback de segundo año respondió con otra actuación limpia (21 de 36, 255 yardas, 2 TD). De sus primeros 117 pases lanzados en esta temporada sólo uno ha sido interceptado.

“Creo que lo que estamos mostrando cada semana es que no bajamos los brazos”, dijo Goff, quien ahora ha ganado tres de cuatro inicios luego de haber perdido sus siete comienzos de 2016. “Somos un equipo que está madurando, con el liderazgo de varios jugadores”.

La jugada del partido

Uno de los dos pases de anotación de Goff acabó siendo la jugada grande de la tarde: una espiral a las espaldas de los linebackers que Todd Gurley atrapó para escaparse 53 yardas y voltear el marcador 26-24 en plena embestida del equipo carnero en la segunda mitad.

Con Gurley como el caballo de batalla corriendo (23 para 121 yardas) y recibiendo pases (7 para 94 y 1 TD), los Rams fueron casi imparables para la defensa de Dallas: de 11 posesiones en el partido, L.A. obtuvo puntos en nueve de ellas.

“Tan sólo haber podido ganar dos juegos seguidos como visitantes, haber podido ganar en uno de los mejores estadios de la NFL y haber venido de atrás, te muestra de qué está hecho este equipo”, comentó Gurley, primer lugar de la NFL con 7 touchdowns y segundo con 362 yardas por carrera.

El mejor récord de la NFC

Los Rams mejoraron a récord de 3-1, el mejor de la Conferencia Nacional empatado con un puñado de equipos. La temporada pasada, los Rams también empezaron con 3-1, pero era totalmente distinto.

“Ya estuvimos en esta situación el año pasado y sólo ganamos un juego más después de eso”, recordó Gurley. “Debemos tener eso en mente e ir mejorando y no conformarnos”.

Los Rams apenas están comenzando su nueva era y ya se convierten en noticia nacional; imposible ignorar lo que están haciendo, incluyendo 142 puntos anotados (No. 1 de la NFL).

El domingo fueron a territorio vaquero y clavaron su bandera en la yarda 50, en una victoria del tamaño de Texas.