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Tras frenar en seco a Brees y sus Saints, los Rams se ponen la vara muy alta

Posted Nov 27, 2017

El equipo se llena de confianza al quebrar una racha de 10 temporadas con récord perdedor, aunque el real objetivo nunca fue tan obvio: llegar a los playoffs

En la conferencia de prensa posterior al juego del domingo en el Memorial Coliseum un reportero le preguntó a Jared Goff si haber alcanzado la primera temporada de ocho victorias para la franquicia desde 2006 les hacía sentirse satisfechos. La respuesta del joven quarterback de los Rams fue enfática.

“¡No! Nuestra meta es ganar la división y jugar en los playoffs”, dijo Goff, dejando en claro que el crecimiento del equipo carnero en 2017 supone expectativas que van creciendo semana con semana, cuando la campaña regular de la NFL se aproxima a su recta final.

Los Rams oficialmente quebraron una fea racha de 10 temporadas seguidas con récord perdedor, un paso más en el renacimiento de la franquicia tras retornar a Los Ángeles. Pero lo realmente importante para el equipo de Sean McVay es haber vencido con autoridad a uno de los pesos completos de la Conferencia Nacional para probar que puede responder ante la adversidad y llenarse de confianza de cara a lo que venga.

Los Saints de Nueva Orleáns llegaron a L.A. presumiendo ocho triunfos en fila y la mejor ofensiva de toda la liga dirigida por uno de los más grandes pasadores de la historia. Los Rams los pararon en seco y se llevaron un triunfo de 26-20 cuyo marcador en realidad no retrata el dominio que ellos impusieron en casi todo el partido.

Los Rams (8-3) habían perdido una semana antes en otro choque de líderes divisionales contra Minnesota. Necesitaban reaccionar sin importar que el venerado Drew Brees fuese el quarterback rival. Ganar era fundamental para evitar a toda costa desinflarse, para no dejar de mirar a lo más alto. El examen fue aprobado con muy altas calificaciones.

“Lo que me tiene muy complacido es la manera en que respondimos”, dijo el entrenador Sean McVay. “Estos hombres son muy resistentes y hacen un buen trabajo en seguir adelante y manejar las expectativas de cada semana”.

Los Rams salieron a la cancha del Coliseum listos para responder. Y lo hicieron ofreciendo su partido más completo de 2017, uno en el que ofensiva, defensiva y equipos especiales entregaron excelentes esfuerzos.

Kupp y Watkins brillaron

El tono lo puso Goff desde la primera serie del partido, conectando con Sammy Watkins en un rápido pase interior de 5 yardas que abrió el marcador tras coronar una marcha de 59 yardas. Los Rams habían sido dejados sin puntos los últimos 55 minutos de su visita al estadio de los Vikings en Minneapolis, pero ese ayuno de puntos terminó de inmediato y fue lo mejor que les pudo haber pasado.

Goff, quien contra los Saints completó 28 de sus 43 pases para 354 yardas, 2 touchdowns y un pase interceptado que no fue su culpa, tuvo la virtud de distribuir sus pases con todo su arsenal y así evitar que se sintiera la ausencia del lesionado Robert Woods, líder receptor del equipo.

Ocho distintos jugadores de los Rams atraparon al menos un envío de Goff, liderados por el novato Cooper Kupp (8 para 116 yardas), quien notablemente se sacó la espina de su errática actuación en Minnesota.

Otro que destacó fue Watkins, quien con 4 recepciones, 82 yardas, 1 TD y algunas otras acciones valiosas que no necesariamente se reflejan en el boxscore, fue premiado por su entrenador con uno de los balones del juego en su discurso en el vestidor.

“Sólo estamos haciendo un buen trabajo con el plan de juego. Los entrenadores han hecho una gran labor con las situaciones”, apuntó Watkins, y es que los Rams atacaron desde un principio al parchadoo perímetro del equipo de la Ciudad del Jazz, que no pudo contar con sus esquinas titulares Ken Crawley y el novato Marshon Lattimore debido a lesiones. La estrategia pagó dividendos.

El segundo pase de anotación de Goff fue para Josh Reynolds, otro novato de excelentes credenciales. Fue una espiral de 7 yardas muy bien lanzada a la parte trasera de las diagonales en el segundo periodo aprovechando la enorme protección de la línea ofensiva, poniendo el marcador 17-7.

Los Rams tuvieron la ventaja prácticamente todo el juego. Mucho tuvo que ver la defensa, que se lució al frustrar al ataque de Brees una y otra vez. Nueva Orleáns apenas convirtió 3 de 13 terceras oportunidades, y salvo una escapada espectacular del corredor novato Alvin Kamara de 74 yardas para anotación en la segunda serie del partido para su equipo, fue muy poco lo que los visitantes pudieron generar.

En la recta final del juego, abajo por 13 puntos y con menos de dos minutos en el partido, Brees finalmente logró completar con fluidez, anotando Kamara en pase de 15 yardas del legendario jersey No. 9.

Nueva Orleáns se acercó en ese momento a seis puntos sin realmente merecerlo, pero sus esperanzas de otra reacción épica como la de una jornada antes contra Washington cuando remontaron 15 puntos en los últimos tres minutos, se esfumaron cuando en la patada corta para tratar de recuperar la posesión, Watkins aseguró el ovoide.

Hicieron terrenal a la leyenda

Brees, el hombre de las cinco temporadas de 5,000 yardas por pase –nadie más en la historia de la NFL tiene siquiera dos–, llevaba menos de 200 yardas hasta la mencionada serie final. Acabó con 246 tras completar 22 de 32 pases. También fue derribado atrás en tres ocasiones luego que en sus primeros 10 juegos apenas sufriera 10 capturas. Aaron Donald, Robert Quinn y Samson Ebukam fueron los autores de esos derribes.

Y la tercera fase del juego, los equipos especiales, también arrojó excelencia. Greg Zuerlein se confirmó como el mejor pateador de goles de campo de la liga en esta temporada con aciertos desde 50, 46, 49 y 26 yardas (falló un intento de 62 yardas). Johnny Hekker, el especialista en patadas de despeje, puso a los Saints dentro de su yarda 20 las tres veces que sus servicios fueron requeridos. Y Pharoh Cooper, el hombre que devuelve patadas, promedió 27 yardas en cuatro kickoffs y 19 en tres despejes, ayudando a los Rams a ganar claramente la batalla por la posición de terreno.

“Es una victoria grande para nosotros”, celebró Goff con su característica objetividad ante la prensa. “Hay una gran diferencia entre estar 8-3 o 7-4, especialmente contra un equipo como este. Fue un partido que honestamente estábamos obligados a ganar, pero uno que también nos da mucho para seguir hacia adelante”.

Los Rams, con un juego de ventaja sobre Seattle (7-4) en la División Oeste de la NFC, visitarán a los Cardinals de Arizona el domingo en el desierto. Los pájaros rojos ganaron el domingo 27-24 a Jacksonville con un dramático gol de campo de último segundo. Así que el juego divisional promete ser duro.

“Es la mejor sensación que haya tenido como profesional”, describió el receptor Watkins sobre el excelente récord de 8-3 de los Rams en la campaña. “Tan solo estar en un equipo ganador, en general, te hace más fácil venir a trabajar fuerte y te da la confianza en cada partido de que vamos a ganarlo”.

Los Rams irán a Arizona para asegurar la temporada ganadora. Pero eso, como se puede entender, es sólo un paso más en la dirección correcta, porque este joven y talentoso equipo de Los Ángeles se ha puesto la vara muy alta.