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Juego perfecto de Jared Goff hace retumbar a L.A.

Jared Goff lanzó cinco espléndidos pases de touchdown para empatar un récord de la franquicia de los Rams, tres de ellos en un segundo cuarto de fantasía, y la defensa de Los Ángeles finalmente pudo controlar a los Vikings de Minnesota en el último periodo, para un emocionante triunfo de 38-31 que deja al equipo carnero como el primero de la temporada con cuatro juegos ganados.

La espectacular demostración de los Rams el jueves por la noche frente más de 72,000 espectadores en un ruidoso Memorial Coliseum y ante una audiencia nacional e internacional a través de la televisión, es el punto de exclamación de un equipo que en su tercer año de regreso en L.A. se encuentra volando alto, y mucho tiene que ver el crecimiento de Goff.

El mariscal de 23 años de edad completó 26 de sus 33 pases para 465 yardas –otro récord personal– y superó en el duelo de pasadores a Kirk Cousins, quien también brilló (36 de 50 para 422 yardas y 3 TDs).

Goff jugó un partido estadísticamente perfecto, calificado con un rating máximo de 158.3. El rating es el complejo índice que se obtiene al promediar las principales estadísticas de un quarterback. De hecho, es la primera vez en la historia de la NFL que un quarterback acaba con rating perfecto en un partido en el que intentó arriba de 32 pases.

En otras palabras, basados en números, y también en lo que se vio en la cancha de un duelo sumamente competido, Goff ha ofrecido uno de los mejores partidos de todos los tiempos para un mariscal de campo. Se dice fácil.

Sus pases de anotación fueron de 8 yardas a Todd Gurley en el primer cuarto; de 70 y 19 a Cooper Kupp en el segundo periodo, de 47 a Brandin Cooks antes del medio tiempo, y de 31 a Robert Woods en el tercer cuarto, este último poniendo el marcador 38-28. Minnesota ya no pudo reponerse de tanta desventaja.

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¿El más grande show?

Cuando la franquicia de los Rams jugaba en la ciudad de San Luis y Kurt Warner era su quarterback, la ofensiva del equipo era tan potente que se hizo llamar “El más grande show sobre la carpeta”. Esto a propósito de la variedad de armas ofensivas que aquel equipo desplegaba sobre su cancha sintética en San Luis.

Bueno, la ofensiva de estos Rams juega sobre pasto natural, así que alguien podría empezar a hablar de “El más grande show sobre el césped”.

Con Goff distribuyendo el balón a todas y cada una de sus armas, los Rams de 2018 están haciendo pedazos a cada uno de sus oponentes: 33 puntos a Oakland, 34 a Arizona, 35 a los Chargers y ahora 38 contra una defensa que es considerada una de las más fuertes de la liga.

El propio Warner, trabajando el partido del jueves en el Memorial Coliseum como analista, admitió que la comparación con sus Rams de los 90’s es válida.

“Es muy similar a nuestro equipo”, dijo al aire el miembro del Salón de la Fama, a quien Goff empató con el récord de la franquicia de 5 pases de touchdown. “Tienen muchos jugadores que pueden responder en cualquier momento y que son muy difíciles de cubrir”.

Warner tiene razón. Los tres receptores abiertos titulares de los Rams rebasaron las 100 yardas en el partido: Kupp tuvo 162 en 9 recepciones, Cooks 116 en 7 y Woods 101 en 5. Además, el corredor Todd Gurley aportó 73 en 4 recepciones, sumadas a sus 83 yardas en 17 acarreos para una noche de 156 yardas.

Un pase milimétrico

Pero tal vez el valor adicional de la prolífica noche de Goff y su ataque es que llegó en un partido en el que el equipo lo necesitaba para poder conseguir la victoria, porque los Vikings (1-2-1) movieron muy bien el balón, especialmente en el primer medio.

Cousins encontró al receptor Aldrick Robinson en la zona de anotación dos veces y Dan Bailey pateó un gol de campo mientras Minnesota sumaba puntos en cada una sus primeras tres series ofensivas del partido para tomar una ventaja de 17-14. Entonces vino la anotación que le dio a Los Ángeles una ventaja que ya no perdería.

Desde la yarda 19 de Minnesota, Goff lanzó corriendo hacia su derecha. El pase fue justo a la esquina de fondo de la zona de anotación, donde Kupp había dejado atrás por un paso a dos profundos para atrapar el ovoide en acción milimétrica que puso el juego 21-17.

“Saben, me arriesgué un poco y me salió”, dijo Goff sobre esa jugada. “No estaba seguro si (Kupp) había pisado adentro o no, pero hizo una buena atrapada. Eso te muestra la confianza que le tengo”.

Fue una gran conexión, igual que la primera entre ellos minutos antes dos cuando Goff flotó el pase a un Kupp que se llevó por velocidad al linebacker que estaba en la cobertura, para la escapada de 70 yardas. En realidad, los cinco pases de TD de Goff fueron perfectos.

El entrenador Sean McVay, que dirigió un tremendo juego ofensivo, le dio todo el crédito a sus jugadores y en particular a Goff, cuyos cinco pases de TD son más que los que tienen 12 equipos de la liga en la temporada.

“Yo creo que el pase en la esquina de la zona de anotación es un pase increíble, fue casi como si lo hubiera lanzado hacia afuera y Cooper (Kupp) hizo un gran trabajo reservando un pequeño espacio. Puso el balón en una caja de seis pulgadas”, comentó McVay, quien obviamente al final del juego en el vestidor le entregó el balón de premio a su mariscal de campo.

“Es lo que necesitamos para ganar esta noche. Yo solo estoy tratando de ser el mejor jugador que pueda. Esta noche hicimos algunas jugadas y me protegieron muy bien”, opinó Goff al restarle importancia a su noche de récords. “Se siente bien, el primer cuarto de la temporada ya pasó y se siente bien estar invictos”.

Donald y Suh apagan las luces

A pesar de la difícil primera mitad que tuvo, la defensa carnera dominó en la segunda parte, cuando Aaron Donald, quien se había acercado a Cousins varias veces, finalmente pudo lograr sus primeras dos capturas de la temporada, mientras que su nuevo socio Ndamukong Suh tuvo otra captura y un crucial fumble recuperado cuando los visitantes buscaban empatar el juego.

Tras esa gran acción defensiva que fue provocada por el liniero novato John Franklin-Myers al darle un manotazo al quarterback, los Rams tomaron el balón en la yarda 44 de Minnesota restando sólo 1:18 minutos de partido y se acabaron el tiempo.

“Nosotros estamos en la dirección correcta, pero definitivamente tenemos espacio para mejorar”, comentó Donald. “Debemos seguir con hambre y entonces el cielo es el límite para nosotros”.

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