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Rams se levantan de la lona, pero igual pierden lo invicto

Los Rams perdieron el domingo su primer juego de la temporada, pero el sabor de boca que queda no es del todo malo, luego que el equipo de Los Ángeles se levantó de un hoyo de 21 puntos de desventaja para empatar el marcador en el cuarto periodo. La remontada fue inconclusa contra un rival al que posiblemente tengan que enfrentar de nuevo en enero.

Drew Brees completó un crucial pase con Michael Thomas, quien se escapó 72 yardas para el touchdown que liquidó a los Rams (8-1) restando menos de cuatro minutos de partido, en la victoria de los New Orleans Saints por 45-35 en un partido estelar de la semana 9.

Esa anotación de Thomas coronó su mejor día como profesional: 12 recepciones y 211 yardas. También se dio el lujo de festejar el largo touchdown “haciendo una llamada” con el teléfono celular que extrajo de abajo del poste en la zona de anotación, en un festejo copiado a Joe Horn, un receptor que jugó para los Saints entre 2000 y 2006.

Thomas fue penalizado por dicho festejo y los Rams empezaron su siguiente serie en su yarda 42, todavía con posibilidades, pero un ataque carnero que por momentos lució imparable en el partido (Johnny Hekker hizo solamente un despeje) fue detenido en cuatro jugadas y los Saints consumieron el tiempo restante para mejorar a 7-1 en la temporada.

Avalancha en el domo

El tercer touchdown de la primera mitad para Alvin Kamara, en una carrera de 1 yarda, puso a los Saints arriba 35-14 restando 26 segundos antes del descanso. Esa fue la culminación de una horrible secuencia para L.A. que dio inicio justo después de que Aaron Donald recuperó un fumble del corredor Mark Ingram tras el golpe de Samson Ebukam a principios del segundo periodo, cuando el marcador estaba 14-14.

Colocados para intentar un corto gol de campo en cuarta oportunidad, Sean McVay quiso sorprender a los Saints con una jugada sorpresa en la que Johnny Hekker, el sujetador, corrió por el lado derecho buscando conseguir el primero y 10, pero el versátil Hekker fue detenido unas pulgadas antes del objetivo y los Rams desaprovecharon la oportunidad de sumar puntos en un duelo en el que al final les iban a hacer falta.

McVay, como siempre, asumió la responsabilidad por la decisión, pero explicó: “Llegamos a este juego sintiendo que debíamos ser agresivos, queríamos ser agresivos, esa es nuestra identidad. No funcionó hoy, pero eso no va a detenernos de seguir luchando, asegurándonos de tomar decisiones agresivas y al mismo tiempo inteligentes”.

Brees (25 de 36 pases, 346 yardas, 4 TDs) entonces procedió a conducir una serie de anotación en la que completó con el receptor Tre’Qan Smith en pase de 4 yardas para poner el juego 21-14.

La secuencia negativa de Los Ángeles continuó con un intento de gol de campo de 51 yardas que Greg Zuerlein que se fue desviado. Seis jugadas después, el líder de yardas de todos los tiempos en la NFL hizo pagar a los visitantes con pase bombeado al ala cerrada Benjamin Watson de 13 yardas (28-14).

En plena erupción de los Saints, Jared Goff cometió su único error del juego en la siguiente jugada, uno muy costoso, pues lanzó en el tráfico buscando a Robert Woods y el linebacker Alex Anzalone le interceptó sobre la yarda 34 de Los Ángeles.

Los Saints capitalizaron con una rápida serie convertida en puntos con la carrera de anotación de Kamara para poner a los Rams contra la lona en ese momento; eran 35 puntos recibidos por su defensa, una anomalía. Pero el equipo con mejor récord de la NFL al llegar la temporada a su ecuador supo responder.

Remontada de 21 puntos

La remontada de los Rams empezó con un gol de campo de 56 yardas de Zuerlein mientras expiraba el segundo periodo para poner el marcador 35-17. Luego, tras recibir el primer kickoff de la segunda mitad, Goff completó pases de 19 yardas a Woods, 15 a Brandin Cooks y 13 a Gerald Everett.

La serie de 11 jugadas acabó en un touchdown espectacular cuando Goff extendió la jugada y localizó a Malcolm Brown pegado a la banda izquierda, donde el corredor suplente eludió una tacleada y como equilibrista se mantuvo dentro del campo para una recepción de 18 yardas (35-24).

En la siguiente serie de los Rams, una carrera de Todd Gurley de 24 yardas y un pase de Goff a Cooks de 26 metieron a L.A. en territorio de gol de campo, que Zuerlein aprovechó con patada de 34 yardas para poner a su equipo a una posesión de distancia (35-27) en el duelo de dos de las tres mejores ofensivas de la NFL.

Gurley, por cierto, impuso un nuevo récord de la franquicia al anotar touchdown por 12º juego consecutivo, aunque fue contenido por los Saints en 68 yardas por carrera y 11 por pase.

En su mejor momento del partido, la defensa carnera detuvo a New Orleans de nuevo y Goff (28 de 40 pases, 391 yardas, 3 TDs) siguió con tremenda ejecución, incluyendo pases de 13 yardas a Cooper Kupp y 15 a Cooks, quien en su retorno al estadio que fue su casa por algunas temporadas tuvo 6 recepciones para 114 yardas y 1 TD.

En tercera oportunidad sobre la yarda 41 de los Saints, Goff envolvió a la defensa con una jugada de “play action” para conectar por la izquierda con Kupp, quien se escapó pegado a la banda para el touchdown. Los Rams fueron por el empate y lo lograron con la conversión de dos puntos en pase rápido a Gerald Everett, quien hizo jugadas valiosas saliendo del banquillo. El juego estaba 35-35 restando 9:48 minutos.

‘He estado jugando basura’

A un quarterback como Drew Brees se le puede frenar por lapsos, pero eventualmente va a hacer jugadas. Eso es inevitable. Los Rams lograron mantenerlo apagado por más de un periodo y medio de la segunda mitad, hasta que el futuro miembro del Salón de la Fama volvió a calentarse.

Con el juego 38-35 gracias a un largo gol de campo de Wil Lutz de 54 yardas restando 6:23, los Saints detuvieron muy rápido para darle el ovoide de regreso a su mariscal de campo, quien poco después aprovechó una débil cobertura del esquinero Marcus Peters.

En tercera oportunidad y 7 yardas por avanzar para los Saints en su yarda 28, Peters se paró sobre la línea de golpeo frente a Thomas, quien lo había victimado todo el partido. Thomas, más grande y rápido que Peters, eludió fácilmente el contacto. El pase flotado de Brees pasó sobre el brazo estirado de Peters y el receptor encontró campo abierto porque no hubo ayuda del safety.

La jugada marcó la diferencia cuando restaban 3:52 minutos, porque si los Rams hubieran detenido, Goff y su ofensiva hubieran tenido la oportunidad de ganar el partido en una serie final, o al menos empatarlo con un gol de campo.

Peters se encontraba muy molesto en el vestidor, pero no puso excusas tras un nuevo juego insatisfactorio de parte suya.

“Fui vencido en la jugada. Puedo reponerme, puedo jugar mejor, he estado jugando (basura) las anteriores dos semanas y eso es siendo honesto”, dijo Peters. “En este deporte algunas veces te van a vencer, pero tienes que salir a jugar y competir con tu mejor habilidad…”.

Y eso es justamente lo que McVay espera de sus Rams luego de perder lo invicto. Resta media temporada por delante y el tropiezo en una aduana tan difícil como el Superdome debe dejar valiosas enseñanzas.

“Te conoces mejor cuando tienes un poco de adversidad”, dijo McVay. “Sé que todos en ese vestidor van a responder de la manera correcta. Tengo total confianza. Algunas veces los tropiezos sirven para preparan buenos regresos… No podemos esperar para volver al trabajo”.

Los Rams reciben a los Seattle Seahawks (4-4) el próximo domingo en la semana 10.

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