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Rams silenciaron al ‘Hoyo Negro’ con impresionante segunda mitad

Hace varias semanas el cuerpo de entrenadores de los Rams hizo una decidida apuesta: no utilizar a la gran mayoría de sus jugadores titulares en los juegos de pretemporada con tal de asegurarse que el equipo comenzara la campaña regular 100% saludable, sin ninguna baja importante por lesión. El precio calculado de dicho plan iba a ser un posible inicio un tanto lento por la falta de ensayos en partidos de verdad.

El lunes en Oakland, los Rams se vieron un poco “oxidados” en la primera mitad, con el quarterback Jared Goff luciendo impreciso en sus pases y algo desconectado de sus receptores, mientras que la reforzada defensa carnera fue arrastrada en la primera serie del partido.

Pero tras esos primeros 30 minutos de juego algo erráticos, los Rams carburaron, se pusieron a jugar como ellos saben, y con una exhibición dominante en todas sus líneas, borraron del campo a los Raiders: anotaron 23 puntos sin respuesta y silenciaron al “Hoyo Negro” con un contundente triunfo de 33-13 en el primer lunes por la noche de la temporada 2018.

La victoria del equipo carnero, y sobre todo la manera en la que la consiguieron, dejaron impactados a los aficionados de los Raiders, que habían empezado la noche en un ambiente festivo en el regreso a Oakland del entrenador Jon Gruden. Un touchdown de 10 yardas de Marshawn Lynch en el que una enorme pila de jugadores al estilo rugby se inclinó a favor de los negro y plata para cruzar la línea de gol, puso arriba a los locales en el amanecer. 

El Coliseum de Oakland estallaba con todos sus personajes peculiares en las tribunas, varios de ellos presumiendo los muñecos de “Chucky” que Gruden puso de moda hace alrededor de década y media. En general, los Raiders jugaron mejor la primera mitad, si bien los Rams empataron el juego en el primer periodo con un pase “pala” de Jared Goff a Todd Gurley, quien aprovechó el tremendo bloqueo de sus compañeros para anotar desde la yarda 19. El marcador al descanso era de 13-10 para los “malosos”.

Despertaron tras el descanso

Pero los Rams fueron un equipo distinto al regresar al campo. Greg Zuerlein, quien había fallado un gol de campo en el segundo cuarto, empató el marcador 13-13 con patada de 28 yardas en la primera serie del tercer periodo, en la que Goff empezó a mejorar con sus pases.

Dos series después, tras un excelente despeje de Johnny Hekker hasta la yarda 8 de los Raiders y una captura de quarterback de parte de Michael Brockers en tercera oportunidad –la primera captura de la temporada para Los Ángeles–, los Rams iniciaron en su yarda 45. Dos buenas recepciones de Brandin Cooks en su debut con el equipo pusieron el balón en la yarda 8, antes de que Cooper Kupp se desmarcara pegado a la banda derecha para atrapar un pase de touchdown que les dio a los Rams su primera ventaja de la noche (20-13).

Aaron Donald, el Jugador Defensivo del Año de la NFL, había sido negado de una captura en la primera mitad por golpear al quarterback Derek Carr debajo de la rodilla, y en la segunda parte no pudo derribarlo, pero el simple hecho de que el No. 99 jugara el partido completo resultó impresionante considerando que Donald apenas se unió a los Rams hace semana y media luego de firmar su nuevo megacontrato. Y de hecho, su inquietante presencia provocó un error clave del quarterback Carr en el cuarto periodo.

Con el marcador 23-13 gracias a un gol de campo de 55 yardas de Zuerlein que hizo recordar por qué fue el campeón de puntos anotados de la liga en 2017, los Raiders tenían primero y 10 en la yarda 40 de Los Ángeles. Donald ganó su duelo en la línea de golpeo y se le iba encima a Carr, quien entonces se apresuró a soltar un pase bombeado hacia su izquierda que fue interceptado por el linebacker Cory Littleton, quien además fue el líder de tacleadas del partido con 11 en su debut como titular en la posición de linebacker interior.

A continuación, Goff montó una serie de 13 jugadas que la confiable pierna de Zuerlein convirtió en otro gol de campo, esta vez de 20 yardas, para aumentar la ventaja a 26-13 restando solamente 3:15 minutos en el partido.

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Profeta en su tierra

La batalla estaba ganada con una defensa de los Rams muy dura que demostraba su poderío tras los grandes fichajes de la primavera anterior. Solo les faltaba la cereza en el pastel, y ésta llegó de parte de un hombre nacido en Oakland y que hacía su debut con el casco color azul y cuernos blancos.

En segunda oportunidad desde su yarda 47, un atribulado y golpeado Derek Carr intentó completar un pase en el medio campo con el ala cerrada Jared Cook, de gran actuación (9 recepciones, 180 yardas), pero Marcus Peters estaba esperando como cazador para adelantarse, interceptar el pase y recorrer 50 yardas para touchdown.

El esquina No. 22 celebró lanzándose sobre la zona de anotación con una mano en la cabeza y la otra en la entrepierna, tal y como festeja sus anotaciones Marshawn Lynch, el corredor de los Raiders que al igual que él nació en Oakland. El marcador se puso 33-13 y el propio entrenador Sean McVay fue con muchos de los jugadores de los Rams hasta esa parte de campo para felicitar a Peters, a quien un rato después en el vestidor le entregó el balón del juego como premio a su inmejorable presentación.

“Pienso que no jugamos a nuestro nivel en la primera mitad. Creo que en la segunda lo hicimos”, dijo Goff, quien terminó con 18 pases completos de 33 intentos para 233 yardas y 2 touchdowns.

Gurley tuvo 108 yardas por carrera en 20 intentos y otras 39 en tres recepciones, más su touchdown. Y el veloz Cooks fue el mejor receptor del equipo con 5 atrapadas para 87 yardas, y provocó dos interferencias de pase del perímetro Raider.

Por Oakland, Carr tuvo 29 de 40 pases para 303 yardas, pero sin touchdowns y tres costosos pases interceptados, mientras que Lynch, tras empezar muy fuerte, fue dejado en 41 yardas totales.

El alumno superó al maestro

En cuanto a Gruden, el coach de los 100 millones de dólares, su noche de retorno a la liga acabó siendo cruda, viendo a su equipo ser apaleado en casa por una escuadra sin duda más fuerte y que dirige su amigo y pupilo McVay.

“Haber superado un poco de adversidad y haber venido de atrás luego del medio tiempo fue una buena prueba de determinación como equipo”, dijo el joven estratega.

Los Rams amanecieron como líderes solitarios de la División Oeste de la NFC con su triunfo y las derrotas de Seattle, San Francisco y Arizona el domingo. Y justamente los Cardinals serán el siguiente rival de los Rams en el Memorial Coliseum dentro de la jornada 2.

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